Más de 1.000 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas en los últimos 16 años.

Más que ETA en toda su historia (829 en 42 años)

Y la violencia machista sigue sin ser un problema de Estado.

Y sigo viendo cómo se nos culpabiliza: Algo habrá hecho, tendría que haber denunciado, yo no me hubiera dejado…

Y sigo viendo como se minimiza la violencia: Es que hay denuncias falsas (0’01%)

Y sigo viendo justificaciones: Es que también las mujeres son violentas/maltratan…

Y sigo leyendo que han MUERTO, han aparecido MUERTAS.

Mentira!!!! Basta ya!!! Nos están asesinando!!!!

El endurecimiento de las penas no sirve de nada, no previene la violencia, las medidas de protección son insuficientes e ineficaces.

Las denuncias papel mojado, entre las que no denuncian por miedo, la excusa de las denuncias falsas y las que denuncian 20 veces y aún así acaban muertas NO funcionan.

Y ante todo esto me pregunto si hay solución.

Cuando me paseo por mi muro de Facebook y observo que muy pocos hombres alzan la voz contra esto, cuando leo comentarios que me hacen llorar, comentarios que vienen de hombres y de mujeres.

Cuando a diario veo violencia machista a mi alrededor y veo que está normalizada y ni siquiera se considera vioencia, es más yo soy la feminazi, la exagerada, la amargada, por ver violencia, por ver machismo en lugares, actos palabras donde casi nadie los ve.

Machismo es que me digan piropos por la calle, como si fuera ganado, como si fuera un objeto, como si me interesara mucho su opinión.

Violencia es que se me aprieten en el bus, o en el pasillo de los baños de un bar, que vuelva de tomarme unas cañas a las 2’00 de la madrugada y ande con miedo.

Machismo es que se juzgue si mi falda es muy corta (soy una zorra) o muy larga (soy una mojigata), que se juzgue si me maquillo, si me depilo, si bebo, si salgo.

Violencia es cobrar menos por hacer el mismo trabajo que un hombre, que se me discrimine por el hecho de ser madre, que en mi parto no me informen, me hagan tactos sin pedir permiso, me inyecten cosas sin explicarme qué son, me separen de mi hijo, me traten como a un número.

Machismo es no comprarle a tu hijo esa muñeca que tanto desea, decirle que llorar es de niñas, decirle a tu hija que no coma más chocolate porque va a engordar.

Es machismo que tu pareja te “ayude” en casa, es machista la idea del amor romántico: Sin ti no soy nada (y luego viene el la maté porque era mía)

Es violencia revisar el teléfono de tu pareja, no querer que se ponga ese vestido que le sienta tan bien por si la miran los otros, no querer que vea a sus amigas.

Es machista que haya discotecas donde las mujeres entran gratis como reclamo, es machista la publicidad, la televisión, el cine.

Es violencia la hipersexualización de las niñas, los bikinis con relleno para crías de 12 años, las abejas mayas retocadas y estilizadas.

Es violencia que se hable de hembrismo, de denuncias falsas, que se justifiquen muertes.

Las letras de las canciones, las vecinas, mi madre, mi compañero de trabajo…

Vivimos rodeados de patrones y comportamientos machistas y violentos, tan tan tan normalizados que ni los vemos.

Sólo empezar a visibilizar estas violencias es el camino del cambio.

No callar, no girar la cabeza, no taparnos los ojos, ni las orejas, no dejar pasar ni una.

Decir claro: Basta ya! Conmigo no!

Es necesario que nosotras digamos basta ya y que vosotros veáis la violencia, hasta la más pequeña, porque ninguna violencia es pequeña, las “violencias chicas” allanan el camino para minar nuestra autoestima y acabar permitiendo las grandes violencias, las que se ven y todos reconocemos.

Queremos acabar con la violencia? Hagamos examen de conciencia y dejemos de permitir que pasen y de ejercerlas.

CDGp0A3WAAAqZ_b

 

 

 

2 Comments on Nos están matando

Deja un comentario