Hoy me salgo un poco de los temas habituales y quiero hablaros de moda ética, fast fashion, slow fashion, swaps, etc…

Os suena a chino?? Bueno, más bien a inglés, no?? A mi hasta hace relativamente poco también, pero me he adentrado en este mundo y quiero explicaros un poquito de qué va la cosa.

Intentamos ser conscientes con todo lo que nos rodea, reciclar, ser respetuosos con la naturaleza, educar a nuestros hijos con respeto, luchar contra las injusticias… Pero qué hay de la ropa que nos ponemos??

Os habéis preguntado de dónde viene? ¿Quién la fabrica? ¿En qué condiciones?

La industria téxtil es una de las que más contamina el planeta, con vertidos en ríos de productos químicos (normalmente tintes) que acaban por incorporarse a la cadena alimentaria a través del agua y la filtración en el subsuelo, estos productos, son entre otras cosas cancerígenos.

Además también es desgraciadamente famosa por la explotación laboral.

¿Os habéis preguntado cómo es posible comprar una camiseta fabricada en China o India o Taiwan y que os cueste tres euros??

Es fácil, fábricas sin medidas de seguridad, pésimas condiciones laborales de los trabajadores, sueldos de risa (o pena), explotación infantil, etc…

La llamada Fast Fashion (se trata de introducir colecciones de ropa que siguen las últimas tendencias de la moda pero que han sido diseñadas y fabricadas de una forma rápida y barata. De esta manera, ofrecen al consumidor medio la posibilidad de acceder a las novedades del mundo de la moda a precios bajos.) lleva todo esto detrás, te sientes cómodo vistiendo algo sabiendo todo lo que acarrea?

Yo no, no me siento cómoda con ello, así que os propongo varias alternativas.

1. Second Hand (en esto de la moda lo inglés es más fashion jajajaja).

Como ya imagináis se trata de comprar ropa de segunda mano, están proliferando las tiendas de este tipo y yo, que hace meses que no compro nada de ropa nueva os aseguro que es una opción estupenda por varios motivos.

Le damos nueva vida a prendas que hubieran acabado en la basura, pero que sin embargo siguen siendo “ponibles”. Sois conscientes de la cantidad de ropa en buen estado que se tira?

La ropa que se vende en estas tiendas está en buen estado, además es más económica que comprarla nueva. Yo he comprado faldas vaqueras por 4 euros, jerseys por 5, tejanos por 7.

Inconvenientes: No siempre encuentras ropa de tu talla y hay menos dónde escoger, pero eso también nos hace consumir de forma más responsable y evitar comprar compulsivamente.

2. Swaps. Esta opción me encanta, es gartis y además divertido.

Un swap es un intercambio. Cómo hacemos un Swap?? Fijamos una fecha, invitamos a un grupo de amigas o conocidas, cada una lleva la ropa que ya no usa, se pone en un montón y luego se van sacando prendas, se prueban y cada participante se lleva lo que le gusta.

Las normas de los swaps pueden variar, en nuestro caso no hay límite de prendas, si hay prendas que quieren dos o más personas se pueden rifar y la ropa que sobra y nadie quiere la donamos a alguna asociación.

Reutilizamos y además aprovechamos para echarnos una merendola y unas risas mientras hacemos de modelos.

3. Slow Fashion.

La slow fashion es como su nombre indica lo contrario de la fast fashion, ropa creada por pequeños diseñadores, en la mayoría de los casos con tejidos y tintes ecológicos.

También están proliferando este tipo de tiendas.

Ventajas: Modelos más exclusivos (se fabrican pocas prendas de cada modelo) y contribuir al auge de pequeños diseñadores y artesanos.

Inconvenientes: Los precios son más caros que los de Zara, Bershka, etc…

Os animo a buscar tiendas de ropa de 2ª mano en vuestra ciudad, tiendas slow fashion o de moda ética, tanto on line como físicas y a hacer algún swap.

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