A veces me gustaría hacer magia, poder tocarte con una varita y disipar tus miedos.

A veces, como hoy, cuando te veo asustada, nerviosa, ansiosa, me gustaría poder cambiarme por ti y sufrir en tu lugar.

Pero no puedo, no soy maga, aunque tú a veces así lo creas.

Sólo puedo acompañarte, con cariño, paciencia y amor.

Puedo explicarte que entiendo tu miedo, que lo comprendo perfectamente.

Puedo decirte que eres una valiente, que enfrentarse a una operación es un gran reto y que tú, con tus 3 años lo estás llevando genial.

Puedo decir que me alegra que te sientas libre de expresar ese miedo, de sacarlo fuera, de llorar y pedirme que te abrace.

Te digo que estaré contigo todo el rato que me sea posible, que pelearé para que no te hagan pasar por ese trago sola.

Te diré que te quiero y que estoy a tu lado, te dibujaré un corazón en la mano para que cuando no esté y tengas miedo puedas mirarlo y acordarte de mí. (Gracias Carolina por la idea)

Te guardaré unos besos en el puño, para que te acompañen durante la operación. (Gracias Roser por la idea).

Y te prometo que cuando despiertes, asustada y desorientada estaré a tu lado, para abrazarte fuerte y reconfortarte.

Te quiero mi pequeña valiente!!

girasol

8 comments on “A vueltas con el miedo”

  1. Estaremos por aquí para acompañaros a ambas. Dale a la pequeña besos virtuales, que los guarde también al lado de la cama, en nada, otra vez, dando saltos por ahí.
    Besos especiales!

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