Estoy harta de oír que los niños son crueles.

Sí, sí, cuantas veces no habrás dicho u oído: No le pongas ese nombre que en el cole se reirán de él, que los niños son muy crueles o cuando se ríen del “gafotas” o del “gordito” claro, es que los niños son muy crueles!

Mentira, mentira, MENTIRA!!!!

Los niños no son crueles, ningún niño nace cruel, los niños son puros y sin maldad, la crueldad es aprendida, la crueldad se la enseñamos nosotros.

Ellos son espejos, son esponjas y reflejan todo lo que nosotros somos, decimos o hacemos.

Nosotros les enseñamos a etiquetar, a discriminar, a apartar, nosotros, no ellos.

Os voy a ilustrar con una anécdota de mi hija, aunque me de hasta vergüenza explicar como yo etiqueté y discriminé sin siquiera darme cuenta.

Hace ya unos meses, Mar tendría 3 añitos recién cumplidos fuimos al parque una tarde. Vivimos en un barrio donde hay mucha inmigración por lo que jugar en el parque con niños negros, musulmanes, sudaméricanos es lo más normal del mundo.

Ese día Mar estuvo jugando a casitas con unos niños africanos, hicieron tartas, soplaron velas, se dieron regalos imaginarios… Se lo pasaron pipa en pocas palabras.

Al llegar a casa su padre le pregunta: Qué tal el parque??

He jugado con mis amigos!

Y aquí yo digo: Ha estado jugando con unos niños negros.

Mar me mira y con cara de póker pregunta: Eran negros???

En ese momento quise que se me tragara la tierra, pero porqué puñetas dije eso?? Si ella ni siquiera había caído en que esos niños eran “diferentes”, para ella eran amigos sin más, su color de piel era tan importante como el color de pelo, o el color de ojos.

Gran lección me dio mi hija, es un tema en el que no he dejado de pensar desde ese día.

Cada vez que dices gordo, feo, negro, malo, cada vez que etiquetas y hazme caso, lo hacemos muchas veces al día inconscientemente, cada vez que tú haces eso tu hijo/a está aprendiendo a etiquetar, a discriminar, a diferenciar.

Cada vez que tú haces eso tu hijo es un poco más cruel.

Tu hijo es tu espejo, no vale la pena reflexionar y cortar de raíz todas estas etiquetas? No tendríamos un mundo más justo, más amable, más bonito si aprendiéramos a no juzgar, si dejáramos de lado nuestros prejuicios y nuestros hijos crecieran sin ellos??

Yo agradezco a mi hija, tan sabia ella que me de estas lecciones de humildad y de vida.

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13 Comments on Una de niños crueles

  1. Entiendo lo que quieres decir con tu reflexión, pero hay algo con lo que no acabo de estar de acuerdo. Es cierto que tu niña jugó con otros niños y ya está, que no era necesario añadir nada más, pero desde mi punto de vista, agregar lo de “negros” fue sólo una apreciación. Es decir, si mi hijo hubiese estado jugando con tres niños gallegos, por decir algo, quizás yo también habría hecho esa explicación. Puede que todo se deba a que para mí “negro” no es algo ofensivo, sino sólo un color de piel. En la lista “gordo, feo, negro, malo” para mí todo es peyorativo menos negro. No sé si me explico…
    Un besote!

    • Mo que te voy a decir, que tienes toda la razón, que incluir negro en una lista junto a gordo, feo, malo es un completo error, para mí tampoco negro es despectivo y está claro que las otras etiquetas sí lo son.
      Pero sigo pensando que la coletilla de “negro” sobraba, sobraba hacer la distinción, sobraba la diferenciación.
      Un abrazo!

  2. Hola preciosa,

    Me pasa como a Mo, te voy a hablar desde la parte de la propia experiencia. Mi suegro es negro, de Guinea Ecuatorial, por lo que mi marido es mulato ya que mi suegra es blanca, bien, el llamar por el ejemplo niño negro , chico negro, negro…para ellos no es ofensivo, pero por ejemplo, decir negrito ( que mucha gente lo dice porque piensa que así queda mejor) eso si que es ofensivo, es coo si nos dijeran blanquitos, amarillitos…por eso no te preocupes…
    ¿ Te he dicho que soy mu fan de tu hija? También te digo, que los niños son un erflejo de lo que tienen en casa, y por algo Mar es asi ¿ no? 😉 Algo tendrá que ver que es tu hija…
    Un besote enorme Martuchi ;-P

    • Hay un dicho que reza: No importa si tus hijos no te escuchan, te están viendo todo el rato. Y así es, de nuestro ejemplo dependen sus acciones… un beso!

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