Llevo tiempo queriendo escribir sobre el papel que juega la sociedad en la maternidad, pero se me atraganta.

Son tantas las cosas que quiero decir que una entrada se quedaría corta, o muy larga, así que el reto del Iron Blogger me ha dado la idea de dividirlo en 3 entregas: Embarazo y parto, puerperio y lactancia, y por último crianza.

La sociedad patriarcal y capitalista en la que estamos inmersos nos ha despojado de nuestro yo individual para convertirnos en una masa de personas.

Se obvia por completo el crecimiento personal, el conocimiento, el instinto, la conexión con uno mismo, los sentimientos, en pos de la producción, la uniformidad de la sociedad, el obedecer a pies juntillas.

Llevan tanto inculcándonos esto que ya no somos conscientes de ello, nos creemos libres, pero en realidad vivimos en una jaula.

Creo que todos, en un momento dado de nuestra vida, quizás en la adolescencia, hemos vislumbrado la puerta de esa jaula, vemos un resquicio de luz, un cielo sin techo, árboles de verdad, e intentamos rebelarnos.

Pero es cuando llega la maternidad cuando lo que la sociedad espera de nosotros, choca brutalmente con algo, con ese instinto que llevamos grabado a fuego, algo en nuestro interior se contradice.

La sociedad nos ha dictado siempre cómo vivir nuestra vida, pero con la maternidad se produce el choque, porque el instinto, por muy dormido que esté, está ahí.

No todos somos conscientes de ese choque, pero creo que todos en mayor o menos medida lo vivimos y tiene consecuencias.

Por un lado las negativas: Embarazos y partos absolutamente medicalizados, sin dar lugar a conexión, puerperios tristes, depresiones post parto, lactancias difíciles o nulas, crianzas desapegadas en las que el niño es poco más que un ser dominante y manipulador al que hay que doblegar.

Miedos, inseguridades, preguntas: Por qué me hacen parir tumbada si así tengo más dolor? Por qué todo el mundo se ofrece a cuidar de mi bebé, pero nadie pone una lavadora? Por qué no puedo cogerlo en brazos?? Por qué tengo que dejarle llorar??

Lo hacemos porque la sociedad nos dicta que es lo normal, pero en nuestro interior salta un resorte, un eco ancestral resuena y nos hace sentir perdidos.

La consecuencia positiva es que muchos encontramos el camino a la reconexión, logramos ver el mundo tras la jaula en todo su esplendor y emprendemos ese camino de crecimiento, que nunca es fácil, pues la sociedad o más bien nosotros de repente vamos contracorriente y nuestras necesidades y las de nuestros hijos corren en el sentido contrario a lo pre- establecido.

Tanto si somos conscientes como si no, la sociedad no ampara a las madres ni a la infancia y eso nos acaba llevando a sentimientos contradictorios: Felicidad, ilusión, esperanza, inseguridad, miedos, tristeza…

En las próximas entregas hablaré sobre cómo vivimos el embarazo, parto, puerperio, lactancia y crianza, cómo influye la sociedad en ellos y las contradicciones con las que nos encontramos, seamos conscientes de ello o no.

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4 comments on “Iron Blogger: Maternidad y sociedad”

  1. Sin duda la maternidad te hace reencontrarte con ese yo interior, que a veces tenemos dormido, y que te incita a cuestionarte y replantearte todo, y a ver el mundo desde otra perspectiva. Estoy deseando leer los próximos post. Un beso

  2. Hola preciosa…

    Gracias por la reflexión y trascribo lo que ya te he dicho por guachá… 😉

    Estoy totalmente de acuerdo en lo que dices, absolutamente. Y vaya por delante que yo, seguramente sea una de esas personas que se deja llevar por la corriente. Sin embargo, estos mensajes a veces te hacen reflexionar…

    Estoy de acuerdo, somos como rebaños de ovejas que nos dejamos guiar por un pastor que a veces aun estando en desacuerdo nos manipula y nos lleva hacia delante. Es tal la cantidad de ovejas que componen el rebaño, que es complicado darse la vuelta y seguir tu propio camino. Te llevan, te arrastran y al final queda la resignación, te das media vuelta y te dejas llevar de nuevo.

    Pero, lanzo una pregunta… Si hablamos de niños malos… yo te digo ¿Niños malos? No serán ¿Padres malos? ¿Sociedad necia y despreocupada? Porque digo yo, un niño, que partimos de su inocencia, inexperiencia, sed de aprendizaje ¿Por qué llega donde llega? ¿No será que nos equivocamos al buscar responsables?

    Quizá sea el momento de salirse del rebaño. Directamente. Cerrar los ojos y los oídos y no escuchar. Quizá sea el momento de empezar a guiarse por el corazón.

    Gran reflexión. Somos IronWomans. IronBloggers!!! Muak!

  3. Afortunadamente, en esta sociedad también hay ecos de sensibilidad, de cordura emocional… Blogueras como tú, que transmiten los valores que realmente merece la pena seguir; los valores del instinto, del epicentro del alma, que es de donde nacen las madres de verdad. Y eso sin dejar de ser sincera y aceptar nuestras debilidades, pero siempre luchando por lo que verdaderamente nos nace ser y hacer.
    Un besazo, bonita mía. Y gracias por estar.

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