Todos sabemos que las comparaciones son odiosas, nos lo han repetido toda la vida, pero también sabemos (o no?) lo casi inevitable que es no comparar.

Tenemos tendencia a comparar todo, nuestros cuerpos, nuestros trabajos, nuestros coches, nuestras casas… Y cuándo se tienen niños llega el summum de la comparación. Meeeeec error!!

No debería ser así, pero así es, si no tienes dos hijos para comparar el pequeño con el mayor, tienes una vecina, o prima o amiga que tiene uno de tu edad.

Y si eres de las que consigue evitar las comparaciones no te preocupes!! Otros lo harán por tí!!

Tengo 2 hijos, que son como dos mundos paralelos, tan tan tan diferentes el uno del otro… Y pensándolo bien, de eso se trata, no? De que sean únicos e irrepetibles, de que cada uno tenga su personalidad, su ritmo, su carácter…

Es por eso que la comparación se convierte en un absurdo y aún así, los comparo, no porque piense que uno es mejor en algo y el otro peor, sino para constatar que hay diferencias, y muchas!!

Por ejemplo la mayor se pasaba el día colgada a la teta, era un no parar (y yo encantada, eh?) en cambio el peque ha sido de mamar lo justo y necesario, si no quiere ni se la acerques, en cambio la mayor nunca decía que no a su teta.

Luego está el peso: Gordipulguita a los 6 meses pesaba 9 kg, el de los moflos con 9 meses pesa 8’300, la diferencia es abismal.

En el sueño igual, Mar se despertaba cada hora y pico hasta los dos años para pedir teta, Nil desde el primer día aguanta 5 o 6 horas por noche.

Alimentación: Mar era un pozo sin fondo, todo le gustaba, todo se lo llevaba a la boca, Nil con 9 meses apenas come nada más que teta, y su cara de asco es un poema cuando le das según qué.

Desarrollo psicomotor: Mar a los 8 meses gateaba a velocidad de ferrari, a los 9 andaba agarrada a los muebles, unos días después del año se soltó a andar sola. En cambio Nil, con 9 meses no pasa de tumbado a sentado, ni gatea, ni se pone de pie…

Pero una cosa es que yo compare sus logros (que ya digo que no lo hago despectivamente, sino que es inevitable acordarse de lo que hacía su hermana) y otra que una desconocida, en un centro cultural, mientras tu hijo juega en una alfombra lo llame y al ver que no va, te pregunte su edad y cuando le dices que tiene 9 meses te diga:

Y no gatea??? Menudo vago!!!

Mi cara fue un poema, me sentó fatal, es una tontería, lo sé, pero me sentí herida.

Esas cosas no se dicen a una madre, y ya no lo digo por el hecho de que cada niño tiene su ritmo, y es absolutamente normal que no gatee con 9 meses, lo digo porque a cualquier madre le duele que se refieran a su hijo en estos términos.

Y es que además de comparar tenemos la tendencia a abrir la boca cuando lo mejor que podríamos hacer es quedarnos calladitos.

Yo disfruto de esa etapa de bebé de Nil, que Mar casi no tuvo, porque además de ser una niña muy grande (de tamaño) lo hizo todo rapídisimo, Nil me está dejando disfrutar de esta etapa tan dulce, de sus pequeños progresos, sin prisa pero sin pausa.

Aprendamos a respetar los ritmos de nuestros pequeños y aprendamos a callar cuando lo que vamos a decir no es más interesante que el silencio.

555436_10200245038118897_537229970_n

16 Comments on Las comparaciones son odiosas

  1. Hay gente que habla por no estar callada. La verdad es que yo también he comparado a mi Peque con los demás niños de su clase, creo que es casi inevitable hacerlo…Pero en ningún caso se me ocurriría decirle algo así a otra madre. En fin…Disfruta de tu bebote, se ve que está precioso!
    Besotes!

  2. yo los comparo por varias razones, entre ellas constatar lo diferentes que son. Porque son únicos, porque unos son niños y la otra niña, porque sus caracteres no tienen nada que ver…..Y es genial, ver como evolucionan hacia las personitas que son.
    Pero que nadie se atreva a decir chorradas de ese tipo. Vago, Yago lo es mucho (no va al baño hasta que no aguanta más, por pereza), pero lo digo de forma cariñosa, lo cual me parece que esa mujer que te dijo lo de Nil no ha hecho…..

    Besos!

  3. Ay por favor que gente más metomentodo, mi hija empezó a gatear y a ir de la manita muy pronto pero no caminó hasta los 13 meses y ay que ver la de veces que me dijeron que era muy torpe porque no caminaba. La gente se podría callar un poquito a veces.

  4. Yo tiendi a comparar a mi hija con mis sobrinas y siempre me regañan mis hermanas pero no lo puedo evitar y si es verdad que a veces deberíamos pensar y callaenos.Muy buen post, como siempre me ha hecho reflexionar.

  5. Es inevitable que nosotras, como madres, comparemos el desarrollo de los hermanos, pero pienso que lo hacemos para nosotras, como diciendo, éste caminó con 9 meses, y el hermano tardó un mes más. Como observación al margen de sus vidas. Es inevitable.
    Otra cosa es comparar delante de ellos, y opinando. Nunca, nunca hay que hacerse delante de los propios niños, a no ser que sean comentarios constructivos, pero comparaciones entre los hermanos lo único que hacen es enfrentarlos, y nosotros pasamos un mal rato.

    Besos

  6. Hombre… Lo que yo creo es que hay cosas que no se dicen, directamente. Porque a veces uno o una se expone a meter la pata hasta el fondo. ¿Vago? Y si resulta, por poner un suponer… que tiene un problema motriz… ¡La cagaste! O como suelo decir yo, que un hijo le duele a su madre… más que a nadie, más que el daño propio, y entiendo perfectamente tu sensación.

    Como diría alguien que conozco… “hay mucha gente con la gorra picá!!”

    Un beso guapa. El día que menos te lo esperes sale corriendo!! 😉

  7. Bravo che!!! Hay gente que no tiene mejor cosa que hacer… cada bebé un mundo. Muriel también según esa señora a los 9 meses era flor de vaga… Pero hoy viéndolo a la distancia, extraño esa época en que era un bebé. Ahora ya corre por todos lados y si no la agarro a tiempo se me escapa… pero ella se tomó su tiempo para movilizarse… yo creo que cada bebé tiene su ritmo y ellos mismos se dan cuenta de la necesidad de trasladarse cuando ya se sienten listos para hacerlo… tus bebotes son preciosos y lo más lindo es que son diferentes!!!

    Un besote y no hagas caso a lo que digan… los de afuera son de palo!!!

  8. En fin, menuda gilipollas, lo siento pero es lo que es. ¿Qué sabe ella? Nil es Nil, y si no gatea es que no es su momento. Y oye, ¡que tiene 9 meses, no dos años!
    En fin, muy relacionada con una que escribí yo hace tiempo: “madres que no saben ser comadres”. Nos queda mucho por aprender como sociedad y como tribu.
    Besos apretaos, y con mi Nil que no se meta nadie que es lo mejor de este mundo :*

  9. A mi de hecho me esta pasando ahora. Mi niño es muy movido y todavia solo tiene 22 meses y hay muchas cosas que no las entiende porque jolin!! es pequeño y hay que entenderle. Pues hay gente que no lo entiende y encima me duele mas q sea familia muy cercana, pues todo el dia comparando a mi niño con mi sobrino, que es mas tranquilo q el mio. Ya estoy cansada de: es que no para!!! que trasto es!!! es que no aprende!! vaya niño mas revoltoso!! vigilale mas!!!
    Estoy harta, me estan machacando y animicamente me esta pasando factura, porque encima esos comentarios no quedan en casa, lo van diciendo por ahi y es muy frustrante y vergonzoso que la gente me vaya diciendo por la calle “ay!! me han dicho que es muy trasto y malote”
    Pues no!! no lo es!! es inquieto y movido y le encanta estar continuamente haciendo cosas, que me quita tiempo porque tengo q estar mas pendiente de el, pero no es malo.
    Voy al parque y por culpa de esos comentarios recelan de mi hijo y eso duele, ya no por dar mala imagen de mi hijo, sino que yo tambien quedo como una mala madre.
    Y ya estoy cansada hasta el limite de muchos dias no salir de mi casa.
    🙁

  10. La gente deberia aprender quedarse calladita…. pero quién se cree que es para hablar así de un bebé que ni conoce….

    Cada día estoy más harta de los bocazas que no saben estar calladitos y que les encanta meterse donde no deben!!

    Tu disfruta de tu bebé que el tiempo pasa tan rápido que es necesario aprovechar esos momentos de “bebe”

    BEsotes!

1Pingbacks & Trackbacks on Las comparaciones son odiosas

Deja un comentario