Mi vuelta al trabajo tras mi primera maternidad fue muy dura, lo pasé muy mal, fue tan jevi que incluso empecé una pequeña revolución con este post del que nació Conciliación Real Ya.

Mis dos maternidades han sido totalmente diferentes, los embarazos, los partos, las lactancias, el sueño de mis hijos, su carácter, incluso la vuelta al trabajo.

Con la primera recuerdo llorar durante días, recuerdo pasarme la jornada pensando en ella, recuerdo salir y correr literalmente a casa.

Esta vez no, esta vez volver al trabajo ha supuesto una pequeña liberación, un desconectar por completo, una pequeña evasión.

No os voy a mentir, me he avergonzado de sentirme así y me he sentido culpable, pero ya no, no pienso culpabilizarme, porque tengo muy claro que me siento así porque en esta segunda maternidad me ha faltado sostén.

Me he sentido muy sola, muy triste, me he sentido abrumada, he sentido que era demasiado para mí, he llegado a sentirme muy muy deprimida.

Y es que esta vez me ha tocado cargar con mis hijos las 24 horas del día a mi solita, no he tenido tribu, ni apoyo de mi pareja y mi madre que hasta ahora había sido pilar fundamental, gran apoyo, no ha podido estar ya que al poco de nacer Nil le diagnosticaron un cáncer a su marido, así que suficiente ha tenido ella con eso también (mamá, que sé que me lees, no te sientas culpable tú ahora, vale?).

Y yo a mis hijos los quiero con locura, y me encanta pasar tiempo con ellos, jugar, cantar, ir a pasear…

Pero cuando eso es lo único que haces en 7 meses, cuando no ves a nadie, cuando no tienes conversaciones con adultos, cuando te pasas el día lidiando con las rabietas de una niña de tres años y con otro bebé que te demanda constantemente, te sientes superada, o al menos yo me he sentido así, a días me he maldecido por haber tenido hijos, a días he pensado barbaridades, a días me han dado ganas de gritar: NO PUEDO MÁS!!!

Pero no lo he hecho, no sé si por orgullo, por miedo de mostrarme débil, por querer demostrar que podía con todo…

Pedir ayuda siempre ha sido mi punto débil, no sé hacerlo, no se me da bien pedir, ni siquiera se me da bien coger lo que me ofrecen…

Y me he encontrado en el punto en el que estoy, que separarme de mis hijos unas horas para trabajar supone un alivio, la oportunidad de relacionarme, de evadirme, de desconectar…

Es horrible, verdad??

Cuanta falta hace una tribu, que mal nos lo montamos hoy en día que criamos a nuestros hijos solas y luego nos damos de bruces con estos sentimientos tan desagradables, qué necesario sentirse sostenida para poder sostener…

Y vosotras os habéis sentido así??

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25 comments on “Cuando volver al trabajo tras la maternidad es una liberación”

  1. Lo primero, no soporto que os sintáis así. No sois esclavas ni de vuestros hijos. No se les quiero menos por querer pasar tiempo sin estar con ellos. Es sano querer seguir teniendo tu espacio o momento de evasión. Los hijos notan cuando una madre está estresada y lo pasan mal. Te lo digo por experiencia.

    Yo creo que voy a tener la suerte de poder contar con una gran tribu, como dices. Y va a ser un gran alivio la verdad.

    Espero que te vayas sintiendo mejor poco a poco.

    Un besazo y muuuuuuuucho ánimo. Fuera culpas que me puteo!!!

  2. Si lo hubiera escrito yo…te entiendo al 100% porque mis sentimientos son idénticos a los tuyos…estoy saturada, agotada, agobiada…y me siento fatal por estar asi, pero 24h al dia con niños, en mi caso tres, con poca ayuda y como yo digo “de mala calidad”…en fin…criar en este mundo de locos…un super abrazo!!

  3. Ayyy! Wooow! Ains!! Vaaaya!! Ahora mismo,estoy entre llorar( por tí y por mi también),reírme,llamarte,o pegarte una colleja con amor!!. Claro que me he sentido así muchas veces!! Días en los que he pensado: “quién coño me habrá mandado a mi tener hijos!!!”.Y,porqué nadie me avisó de que esto era así de duro !!”. Pero aún así ,no cambio la maternidad por nada de este mundo,nada,y sé que tu tampoco. Así que yo,me doy permiso para sentirme así todas las veces que tengan que ser. Y me gusta haber sido madre porque ahora soy otra,mejor,mucho mejor persona de lo que era. Y sin mis hijos no te habría conocido. Llámame ,cuando yo esté mal y sienta ganas gritar,te llamaré. Y ahora que sé que te cuesta coger la mano que se te ofrece,te ignoraré!! Jajajajja. Sé de que soledad hablas. Yo tampoco he tenido sostén. Eres grande Marta!! Un beso

  4. Tu que crees? Yo me siento igual q tu. Y llevo asi 2 años y medio y sin atisvo de trabajo. A veces me siento sobrepasada y cada x tiempo mi cuerpo me hace saber lo cansada q estoy dandome algun yuyu q otro.
    Pero poco a poco, a medida q mis peques imteractuan mas yo me puedo ir relajando.
    Me alegro q hayas encontrado un trabajo q ademas te supone un brake maternal.
    Besos.

  5. Ay Ira…
    Te daría un abrazo de osa si te tuviera frente a mí ahora mismo… Has escrito “mi segunda maternidad”, tal cual, con algún ligero matiz, pero a nivel sentimientos y sensaciones exactamente igual.
    Y te confieso que yo sí he llegado al punto de decir ¡NO PUEDO MÁS! Porque, aunque Papi de las criaturas esté, lidiar con la mamitis más que aguda de una niña de tres años, la demanda constante por su parte y tu sentimiento de culpa porque piensas que al atender a tu bebé de ahora 7 meses la estás dejando a un lado y porque eres consciente de que le exiges más, la organización general de casa, el trabajo (que es una gran liberación, pero que necesita su parte de dedicación y ahorca cuando no tienes ese rato que dedicarle), con las complicaciones familiares de tu entorno más próximo porque el puto cáncer lleva años jodiendo al personal y todo son novedades de mierda, de las que te hacen salir pitando del trabajo porque te necesitan en el hospital… Pues sí, he llegado al punto de sentirme al límite y de no dejarme caer no por falta de ganas si no porque me puede mi orgullo.
    Orgullo que me hace exigirme hasta decir bastante y ser tan “yo me lo guiso, yo me lo como”, y no pedir ayuda porque “yo puedo con todo”…
    Ay, Ira… Aunque me hubiera encantado leerte de otra manera y decir “comparto”, admito que me has hecho sentir bien, comprendida, identificada. Y al sentirme así, he dejado caer unas lágrimas de esas que llevan tiempo en la garganta..
    Que sepas que yo, afortunada eso sí por trabajar al lado de casa este año, cedí mi mes de lactancia a mi marido porque necesitaba trabajar, darle al coco, respirar algo que no fuera “maternidad en estado puro”, y eso que haciéndolo iba a ir de cabeza sacándome leche en el cole, volando a medio día a enchufarme a Pollito a la teta, volando de nuevo a clase…
    Y una cosa no quita la otra, AMO A MIS HIJOS y adoro mi tiempo con ellos… Y eso me ha hecho sentirme culpable en múltiples ocasiones… Pero hemos de aprender a que “respirar” es necesario para sobrevivir y poder dar calidad, que es lo que de verdad importa, y no tanto la cantidad.
    Un abrazo y un ¡olé! por esta valiente entrada!
    Ah! Y abrazo de osa 😉
    Noni

  6. Ira!!! Yo también te daría un abrazo gigante. Me sentí muy identificada con tus palabras. Aunque yo tuve a mi mamá, a mi pareja y aún así me sentí sola. Aislada del mundo, porque por más que para nosotras la maternidad sea algo único, el mundo sigue sin nosotras. Creo que mucho tuvo que ver mi parto no respetado y la dificultad que tuve (tengo) para superarlo. A diferencia, yo me quedaba sin trabajo justo cuando me enteré del embarazo. Así que estoy desocupada desde septiembre de 2011. Entiendo tu sentimiento de liberación en ese rato que no estás en casa con tus bebotes. Y en algún punto, pienso que es sano. No dejás de estar para ellos, simplemente es un rato para vos. Porque seguimos siendo mujeres. Yo quisiera terminar mis estudios, pero no tengo con quien dejar a Muriel… a la vez me da culpa dejarla pero sé que también me haría bien realizarme desde el punto de vista profesional…

    No sé por qué, pero cuando te leo tus palabras me suenan tan cercanas… aún estando lejos… aún sin conocernos…

    Un abrazo mujer!!!

  7. Creo que es muy humano como te sientes, y no creo que haya que reprochar nada. Todos tenemos un límite, todos necesitamos cambiar un poco nuestra rutina y sobre todo en lo que se refiere a nuestros hijos, todos necesitamos algo de ayuda en algún momento.
    Yo me he sentido así muchas veces, y eso que los mios son tratables la mayor parte del tiempo jajaja. He analizado la situación mil veces, para ver cómo podría encajar todo de forma que no fuera tan difícil, lo he conseguido con ciertas cosas, marcando rutinas, esforzándome por ver las cosas de otra manera, pero siempre hay dias, siuaciones que te desbordan y unpo siempre espera que mañana sea mejor

    Un abrazo

  8. Irá, como de costumbre expresas exactamente lo q siento. Me da muchísima pena incorporarme a trabajar pero por otro lado necesito un respiro… Vamos de la mano en esto de la maternidad y x eso se x lo q estas pasando. Te mando un abrazo muy grande.

  9. yo me quito el sombrero ante ti, mi hija ya tiene 5 años y me deja tiekpo para ir a bailey tengo familia que me ayuda y nos turnamos, pero cuando me quedo trabajando o en baile me siento egoista y lo que tenemos que ver es que las cogemos con mas fuerzas .
    Yo no sería capaz de criarla sin ayuda por eso me quito el sombrero ante ti o mis hermanas que lo haceis sin ayuda y desde luego mejor que yo.
    un beso y un abrazo grande!

  10. Mi niña. … siento mucho no haberte podido servir más que de apoyo virtual; me duele ver que te hemos fallado de algún modo como tribu.
    Ya te lo he dicho antes, que no tiene nada de malo sentirte liberada… eres una madraza en todo el sentido de la palabra y tus hijos son afortunados… conciliar es precisamente lograr ese equilibrio entre el ser madre, ser mujer, ser trabajadora o artesana de sueños. … pero con corresponsabilidad del entorno más cercano.
    Te pido perdón por no haber podido estar más.
    Te quiero

  11. Pues sí, una tribu es muy necesaria. Yo, sin la mía hubiese tenido que dejar de trabajar. Y, esos sentimientos que describes, creo, que, a todas nos pasa alguna vez, esa sensación de ahogo, de no poder más, de estar hasta el moño, de que nada te sale bien, de maldecir, de estar todo el santo día de malhumor…Luego, piensas, pero qué culpa tendrán mis criaturitas… La maternidad a dos bandas es doble complicada, quieres complacer a los dos peques, prestarles atención 100% a ambos, es difícil. Eres humana, no somos perfectas. La maternidad nos enseña muchas cosas, nos quita otras. Pero seguro, seguro, que te esta aportando más aspectos positivos que negativos. Un abrazo.

  12. Yo ahora estoy angustiada por mi vuelta al trabajo, pero porque solo tengo un niño que además es un sol y no da ni malas noches. No quiero separarme de él. Pero sé que si hubiera sido un niño complicado estaría deseando marcharme o respirar y creo que esto se multiplica por mil cuando se tiene otro hijo (o más) y con escasa diferencia entre ambos. Ten claro que necesitas tu espacio, que necesitas hacer otras cosas, que si no estás bien no puedes atender correctamente a tus hijos. Y no por ello tienes que sentirte culpable, ni eres peor madre ni estás haciendo nada malo por lo que sentirte culpable. Tú, solo tú, eres la mejor madre para tus hijos, eso que te quede claro.
    Eso sí, aprende a pedir ayuda, aprende a delegar, aprende a sentirte débil y que no pase nada por ello. Estudia unas maneras y otras de poder estar un poco más libre, de descansar, aparte del trabajo. Es por tu salud.

  13. Nena, qué gustazo leer que no soy la única a la que a veces le superan las circunstancias, yo llevo sólo una semana sola con mi pequeño todo el día y a veces también me siento abrumada, así que 7 meses… es totalmente comprensible. Yo muchas veces me siento mal cuando pierdo la paciencia, pero somos también personas y mujeres, que no se nos olvide 🙂 ¡ Besitos reina !

  14. Ay bonita…como te entiendo…yo también me he sentido y he pensado esas cosas… la maternidad no es como la pintan, la maternidad es muy dura, lo que pasa que la gente no te lo cuenta, todo lo uqe te dicen es maravidlloso, y si, es maravillosa, te da cosas preciosas y queremos a nuestros hijos con locura. Pero lo cortés no quita lo valiente, y somos personas, no superwomans, auqnue a veces lo intentemos, perdemos la paciencia, nos sentimos superadas, nos dan ganas de slair corriendo…la falta de sueño, el cansancio…hace mella…pero es que es normal…Yo te soy sincera, cuando descanso es en el trabajo, tal cual…al principio me sentía fatal, pero ahora es el único momento en el que me puedo liberar un poco.
    Ánimo preciosa!
    Un beso

  15. Ay cielo, qué difícil situación… es una de esas cosillas que me da miedo del segundo… Siento que te hayas sentido así, siento que te haya faltado apoyo, ojalá las cosas hubieran sucedido de otro modo.
    Piensa al menos que, en contraposición con tu anterior maternidad, ahora no tienes que hacer una separación traumática, de largas horas varios días… no compensa todo lo anterior, pero en cierto modo es como igualar la balanza: en el otro todo fue más fácil, pero la vuelta al trabajo fue muy dura… en este todo fue más duro, pero la vuelta al trabajo fue más fácil…
    Y sobre todo no te vayas a sentir mal, estando tan superada es normal que te sientas así.
    Pero oye… estaré lejos, ¡pero apoyo moral y cariño te puedo dar el que quieras!
    Te quiero guapa, no desfallezcas!

  16. Tengo sólo a Emma, y tengo sostén, así que no me he sentido así, pero de momento quiero esperar a tener otro hijo porque se que se me haría muy duro. en unos meses lo más probable es que pierda todo esesostén excepto mi pareja, nos iremos casi con toda seguridad fuera. no imagino enfrentarme a una nueva maternidad sin mi familia, mis amigos, mi tribu del grupo de lactancia… no podría, bueno sí, pero no estaría del todo bien. Es muy difícil criar sola, es admirable de verdad, así que se permiten esos momentos, ese alivio al tener tu espacio faltaría más.

  17. Comparto contigo muchos de los sentimientos que describes. Encuentro similitudes en nuestra situación, yo tengo hija e hijo de las edades de los tuyos. En mi caso me he sentido aliviada al volver al trabajo en ambas ocasiones. Al principio también me sentí mal, tanto por trabajar, como por hacer cualquier cosa sin ellos por simple que fuera. Se nos juntaron dos bebés, con muchas necesidades y no siempre la ayuda llega, y si llega, no siempre es de nuestro agrado porque hay muchas formas de vivir la crianza. Pasado el tiempo, sé que volver al trabajo me ha ayudado a mantener viva una parte de mí, me ayuda a desconectar de la presión a la que a veces nosotras mismas nos sometemos cuando criamos. El resto del tiempo lo paso con mis hijos, mucho más relajada que cuando estaba las 24 horas sin despegarme de ellos y ¿sabes? también noto que ellos están más relajados y con gran deseo de estar juntos. Cuando somos madres todo gira en torno a nuestros hijos; en este tiempo he aprendido que tenemos que encontrar el equilibrio e integrarnos unos en las vidas de los otros sin necesidad de dejarlo todo por el camino, porque este es muy largo y nos podemos encontrar muy solos.

    • Yo la verdad es que todavía no tengo descendencia y estoy tratando de decidirme… (con 37 años todavía no sé lo que quiero) y por eso me interesan los testimonios sinceros de primera mano. Pero por lo que leo en el post y también en todos los comentarios la ayuda que pueda aportar el padre brilla por su ausencia, y eso me da muy mal rollo. Mi pareja es bastante parasito y es uno de los motivos por los que no me decido a tener hijos. No quiero ser la mula de carga de nadie o la única que se encargue de todo. Parece que vosotras os encargáis de todo con vuestros hijos. ¿Eso es así? Además yo estoy en el paro, no tengo un lugar de trabajo al que volver y “liberarme”.

  18. COMO VES SOMOS muchas las que nos sentimos asi aunke no se diga a los 4 vientos, yo de peluchin empece a trabajar cuando tenia 7 meses a media jornda por las tardes y decia k me iba de paseo al trabajo….veremos k pasa con ésta segunda. besños

  19. Me gusta mucho tu sinceridad. Yo en mi reincorporación sentí todo lo contrario, me moría de pena! Pero los 3 primeros meses si que me sentí como tú. Mi marido tenía muchísimo trabajo, mi bebé tenía cólicos y lloraba las 24h, tenía depresión post-parto…me sentía superada, que no era capaz de cuidar a mi hija… Y la verdad que gracias a mis padres que me ayudaron logísticamente y a mi marido que me empezó a mimar un poco más logré salir de todo eso. Asi que supongo que si no me hubiese pasado lo que a tí. No te sientas culpable!! A todas nos pasa esto alguna vez, necesitamos sentirnos un poco mujeres, sentirnos no solo madres, capaces de algo más…
    Te honra mucho decir lo que sientes, otras callan, pero eso no quiere decir que no lo sientan.
    Después de pasar por los sentimientos que te despierta tener una depresión postparto, le animaría a todo el mundo a que saquen lo que llevan dentro, yo lo hice y me sentí liberada. La maternidad a veces tiene sentimientos contradictorios…y hay que gritarlos!!!

  20. Hola

    Yo me sentí así con mi primera maternidad, quizá no un sentimiento muy acusado, pero en el fondo de mi corazón, yo quería trabajar. La eché mucho de menos después porque el trabajo no fue un lecho de rosas y añoraba mi baja maternal.

    No me parece que sea algo horrible ni que quieras menos a tus hijos por ello. Es algo natural, comprensible y bueno. Sí, bueno, llámame loca. Creo que las mujeres somos mucho más que madres y que tenemos que tener nuestro espacio propio, sea trabajando o desde casa. Es importante tener un rincón sólo tuyo.

    Y sí, la tribu es fundamental. En tu caso, no puedo siquiera imaginar lo mal que lo debiste pasar sin apoyo. Cuando mi marido trabajaba hasta las ocho de la tarde y yo me quedaba en casa sola y monda con la niña lo pasé mal. Pero venía a las ocho de la tarde.

    Mucho ánimo y no te sientas culpable.

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