Me habéis hecho reflexionar mucho tras mi último post y os tengo que dar las gracias, me encanta esta forma de aprendizaje, este compartir y ver que no estoy sola.

La ma/paternidad es maravillosa, claro que sí, quieres a tus hijos con locura, darías todo por ellos, pero ay! Eso no quita que tenga sombras, que sea fácil, que a veces te sientas superada, agotada, agobiada…

Tras mi último post he constatado que oh sorpresa! No soy la única que se siente así, no soy la única que hay días que piensa que no puede más, que esto se le queda grande, que la maternidad es demasiado para ella.

Y también he constatado que callamos, que callamos demasiado, que no contamos estas cosas, que nos las guardamos y las sufrimos en silencio.

Por qué?? Quizás nos avergonzamos? Nos sentimos culpables? Nos da miedo que crean que somo malas madres? Nos puede el orgullo??

Nadie te cuenta las sombras de la maternidad, nadie habla abiertamente sobre ellas, pero existen y callarlas no las elimina, no hace que desaparezcan, es más, callar sólo contribuye a que nos sintamos más solas, a que nos sintamos peor, a que creamos que somos las únicas que se sienten así…

Debemos ponerle nombre a estos sentimientos, darle visibilidad a las sombras de la maternidad, dejar de avergonzarnos y culpabilizarnos y entender que es normal, que me pasa a mí, a ti, a la de más allá.

Dejemos de callar y hablemos de ello sin rodeos, hablemos de que nos sentimos solas, de porqué nos sentimos solas, hablemos de que necesitamos sostén, pidamos apoyo, hablemos de rabietas, de peleas entre hermanos, de noches sin dormir, hablemos de cuánto necesitamos un poco de vida social.

Hablemos de todo ello y busquemos soluciones, entre todos, codo a codo, hagamos piña, formemos tribu, dejemos de creernos super womans y aceptemos que no podemos vivir nuestra maternidad solas, que para sostener necesitamos estar sostenidas.

Hablemos de soledad, miedos, angustias, de ira, de rabia, sentimientos que callamos pero no por eso dejan de estar ahí, démosles salida y trabajemos en ellos, canalicemos estos sentimientos hacia algo positivo, acompañémonos en el camino, en lo bueno y en lo malo, porque sí, tener hijos es maravilloso, pero es complicado y agota y quedarse dentro esos sentimientos no puede ser nunca sano.

Os animo a hablar de las sombras de la maternidad, de lo que os angustia, de lo que os da miedo, de si estáis cansadas, de si os sentís solas…

Os animo a no callar para poder acompañar.

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20 Comments on Lo que callamos

  1. Yo sí que lo cuento, y me he llevado más de un “no exageres que no eres la única madre del mundo” o “no te quejes, ahora eres madre y va en el pack”. Pero cuando cuentas cosas buenas ni caso… 🙁

  2. Estabas ayer en mi casa y no me di cuenta??? Sombras no, en mi caso ya son nubarrones de tormenta. Ayer por la noche empecé a pensar que si valía la pena escribir sobre ello. Abrir todos mis pensamientos y así soltarlos de dentro, dejar de callar.
    Ayer noche me metí en la cama a las 21.30 H escondiéndome del mundo entero. Estallé a la mínima, sintiendo que aquello se me estaba quedando enorme, que yo no pintaba nada en aquella casa porque no se ser una buena madre.
    Tal vez tengas razón, tal vez lo mejor sea soltar toda esta pesadumbre interior y compartirla y, al menos, ir dejando lastre…..
    Gracias por compartir, al menos, ahora mismo, no me siento tan sola.
    Besos!!

  3. Cuando te quedas embarazada y das la buena noticia todo el mundo te felicita. Cuando ya tienes a tu precioso bebé en brazos sientes que mirándolo se puede parar el mundo. Pero cuando pasan los días y vienen los llantos, los cólicos, el no dormir bien ya nunca más, y esa revolución de hormonas… Te sientes que estallas por todo. Si nunca habías discutido con tu pareja ahora lo haces por cualquier tontería.
    ” Se necesita de toda una tribu para criar a un niño” Esta dicho es verdad, porque las mujeres necesitamos encontrar ese nuevo hueco que se nos a asignado. Ahora no sólo somos mujeres, ahora somos madres, el sustento de un ser por el que darías tu vida, y eso es mucho responsabilidad para mantenerlo callado.
    Las mujeres deberíamos de contarnos todas esas cosas antes de dar a luz, no sólo que te cuenten sus partos, sino que te preparen para saber que tus sentimiento a veces negativos y que te superan no son cosa extraña ni de ser mala madre, sino una forma de ir acostumbrándote a tu nuevo rol en la vida.
    Esa es la conclusión a la que yo he llegado después de dar a luz a mi primera hija. En las clases de preparación al parto debería de haber una lecciones para preparación a tu nuevo estado como mamá.

  4. Por eso abrí mi blog 😉 la maternidad no es rosa y no tiene nada de malo decir que se requiere apoyo y que necesitamos a veces un respiro para ver por nosotras.
    Un besote desmadroso

  5. Cuanta razón tienes…yo por eso abrí el blog, necesitaba exteriorizar todo lo que tenía dentro, esos sentimientos contradictorios, por eso desde que abrí el blog y conocí a mamás com tú, no ten sientes tan sola, porque ves que lo que te pasa a ti, le pasa a otras…
    Y si, hagamos una piña y contemos todo, lo bueno y lo malo.

    Un besazo

  6. La maternidad tiene sus sombras sí, pero si las aceptas, si no te sientes culpable por ello y sabes gestionarlas, pasan fuga es y sirven para que la luz brille con más intensidad.

  7. Mi blog es mi desahogo, alli escribo como si lo escribiese para mi, con la diferencia q sí ahi alguien al otro lado. Si hay tribu, yo por lo menos me he sentido respaldada al encontrar gente q como yo es de sentimientos abiertos, de sentimientos extremos.
    La maternidad es una carrera muy dificil y son pocos los q lo cuentan.
    Gracias por tu post, siempre sabes plasmarlo todo con palabras del corazon, q son las mas bonitas.
    Besos.

  8. Yo lo cuento y la gente piensa que dramatizo. Por eso tengo mi blog, para explayarme (aunque reconozco que escribo en frío para no sacar los sapos y culebras de ciertas situaciones) Incluso me han dicho que no diga esas cosas a personas que van a tener hij@s. Yo cuento la verdad, mi verdad, mi experiencia. Con sus luces y sus sombras. A mi nadie me dijo lo duro que es ser madre, sólo te explican lo bonito, que lo hay pero no el 24 horas del día. Ser madre es lo más bonito y lo más sacrificado que he tenido en mi vida. Adoro ser madre, amo con locura a mini yo, pero también es duro, muy duro. A mi me quedó el papel de madre grande al principio ahora creo que lo llevo con más dignidad, jajajaja. Buen post Ira!

  9. Muy bueno, lo acabo de compartir.
    Muy de acuerdo con lo que expones! En micaso no sé, quizá me quejé tanto tano los primeros 6 meses (aprox.) que por eso no lo hago tanto tanto ahora! Jajaja pero puedo retomar las quejas en cualquier momento, sin inconvenientes! 😉
    Un beso

  10. Yo me he sentido muy sola. Parece que no encajo con las madres “tradicionales” (porteo, LM prolongada, …) pero tampoco con las “naturales” (no colecho, mis hijos usan chupete, …) y no encuentro soporte con quien compartir mis miedos, mis fracasos, mis dudas, mis nervios, los momentos en los que pierdo el control y grito. Estoy en tierra de nadie y eso me pasa por mimarlos demasiado/ser demasiado estricta (según con quien hable).
    Leer tu post hace que vea que, al menos, no soy la única que adora a sus hijos pero tiene momentos de crisis.
    Gracias

  11. Pues me alegra mucho que te sientas cómoda y con ganas de compartir tu lado oscuro. A mí me sale caro decir la verdad, a la gente en general no le gusta leer cosas que no sean felices o divertidas, si posteas más de un post reflexivo con tono tirando a lo “dark”, verás que te dejan de leer o te comenta cosas como: ánimo, es decir que te tratan como si estuvieras loca. Jajaja, al menos a mí eso me paso. Desmadreando (que somos amigas en la vida real, la quiero mucho, no la pongo de ejemplo para deslucirla, al contrario) dice que por eso abrió su blog, pero ella le da un enfoque divertido, que si dijera lo mismo con tono afligido tendría muchos menos seguidores. Qué te lo digo yo.
    Yo te leeré le des el enfoque que le des, que de esto se trata de hacer tribu para ayudarnos.

    Un beso enorme 🙂

  12. Ay preciosa! Qué te voy a contar que ya no puedas imaginar a estas alturas de la historia!
    Tenemos mil y una asignaturas pendientes en esta sociedad en lo que a maternidad se refiere.
    Desde que te quedas embarazada, todos te dicen, aconsejan, advierten… pero, ¿ no podrían simplemente compartir? Y desde ese momento, una nube de inseguridad empieza a rodear a la nueva mamá.
    Revistas, libros, cursillos, clases, … todo es poco para tratar de hacerte una idea de lo que viene, de lo que vivirás… Pero por desgracia, hay parte de lo que pasará que en ningún sitio encontrarás… De eso no te hablará tu madre, ni tu suegra, ni la vecina del cuarto… ¡ ni si te descuidas tu propia hermana!

    Recuerdo que en mi última clase de preparación al parto de la tercera, le comenté a la matrona, que casualmente me había asistido en los dos partos anteriores, que deberían insistir un poco más en la soledad de la maternidad. En la dureza de estar físicamente hecha una piltrafilla y tener que sacar energía de donde no la hay para atender un bebé, una familia, unos amigos…

    Es cierto que ahora, con la experiencia vivida y pasada de tres bebés, empiezo a entender ese querer estar pendiente de mí de mi madre, que en el primero no fue tan posible por las circunstancias personales del momento. Me veo haciendo comentarios súper positivos a las futuras o recientes mamás ya sean primerizas o no de lo bien que lo hacen, de lo que se esfuerzan… Quizás me sale una vena promamá, pero dedico mucho más tiempo a preguntar por la mamá que por los bebés(una vez confirmado que estos están bien…)

    Bueno, menuda parrafada. Pero como ya te dije, si tiras con unas “Sombras de la maternidad de Irae” aquí estaré para leerlas.

    MUAC!

  13. Guapa… brava!
    Creo que si que hablamos, o al menos tuiteamos, lo que pasa es que se nos juzga por todo y por menos, por exceso y defecto!.

    Sombras las hay no solo en la maternidad y la crianza… la vida esta llena de ellas; muchas de las cuales no son más que miedos, como lo dije en mi post de darle la vuelta al miedo. Ese que paraliza y no nos deja conectarnos.

    Una cosa si que estoy 100% de acuerdo contigo, es que tenemos que ser sostenidas para poder sostener…y eso solo se consigue con la tribu!, llamala familia, amigos o tribu virtual, pero es necesaria.

    Un abrazo

  14. Es cierto! Cuánto callamos!!! Excelente post… hablemos de lo negativo, de lo que nos supera, de los solas que nos sentimos… hagamos catársis colectiva!!! Seamos tribu en las buenas y malas… porque como dijo Desmadres, Sra. la maternidad no es color de rosas, aunque amemos con locura a nuestros hijos y demos la vida por ellos.

    Un abrazote

  15. @teruchiiii cuanta razón queremoa ser superwoman niños casa trabajo marido y ns falta tiempo.pero li hacemos aunque acabemos agotadas y callamos por que ns averguenza q piensen q malamadre no hace esto o aquello…apoyemonos!! Milbesos

  16. hola Ira, me siento mejor al ver que no estoy sola, que puedo hablar sobre esto, desahogarme. estoy escribiendo mi primer post sobre este tema, soy nueva en este mundo 😉 el lunes lo publico.
    besotes

  17. Está muy bien que hayas abierto esta puerta porque, efectivamente, nadie habla de esos miedos, de ese agotamiento, de la sensación de no poder más.
    Yo paso de los 60 años y con mis tres hijos pequeños no era consciente de esa situación, porque solamente me dedicaba a criar. No trabajaba fuera de casa y mi vida se centraba en ellos, de manera consciente y voluntaria.
    Pero confieso, y lo he confesado abiertamente en más de una ocasión que, entre la pubertad y la adolescencia sí que tuve una crisis muy dura. La sensación de que hiciera lo que hiciera… lo hacía mal, de que no sabía cómo llegar a ellos. Mal, francamente mal. En más de una ocasión pensé que, si había otra vida… en esa no querría ser madre. Y luego me castigaba por pensar eso. Lo peor de todo es que me lo tenía que callar, porque las otras madres eran maravillosas, tenían unos hijos maravillosos, todo era perfecto… y aunque jamás lo creí, el simple hecho de ser diferente ya me marcaba.
    Afortunadamente sigo siendo diferente: mis hijos son unos seres encantadores, responsables, honestos y me aman. Y me lo dicen con el corazón.
    De la misma manera que sentí aquella angustia y en el espacio en que me muevo ahora con madres jóvenes, me doy cuenta de que las cosas no han cambiado tanto. De que la soledad de la madre sigue siendo la misma.
    Gracias por la oportunidad que les has dado.
    Un abrazo.

  18. Ay, que consuelo, no soy la única madre novata desesperada que quería irse de casa en plena noche y dejar a papá y bebé berreante durante unas horas, la que se da de cabezazos contra la puerta porque ya no sabe qué más probar para que el niño no llore, la que tiene la casa hecha una Mierda en mayúsculas, la que un día estalló y se puso a llorar con tal desconsuelo que hasta el bebé se calló y se quedó flipado… ains… alegrías de la maternidad…

    Gracias por publicarlo.

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