Estoy de acuerdo en que el deporte es sano, beneficioso, entretenido y divertido para los niños (y adultos, claro).

Les ayuda con su desarrollo psicomotor, viene bien para paliar un poco las malas dietas que consumen (no nos engañemos, nuestros niños cada vez comen peor), aprenden a trabajar en equipo, ríen, saltan, juegan, se cansan, respiran aire puro…

Pero no siempre el deporte me parece sano, y no físicamente hablando.

Me refiero por ejemplo a esos partidos de fútbol infantiles en los que los padres de un equipo y otro se insultan, en los que se fomenta la competitividad al máximo.

Hablo de esos niños que practican el deporte que les gusta a sus padres, esos niños que se ven obligados a ser el futbolista que su padre no fue, o la gimnasta que su madre siempre quiso ser.

Hablo de esos niños, pequeños, obligados a soportar horas de entrenamiento, a participar en competiciones…

Hablo de esos niños a los que sus padres se les ha olvidado que lo importante no es ganar, sino participar, incluso yo cambiaría la frase por: Lo importante no es ganar, es disfrutar.

Os habéis planteado alguna vez la presión que supone para vuestros hijos que queráis hacer de ellos unos campeones? Les habéis preguntado (sinceramente) qué deporte les gustaría practicar?? Les habéis preguntado si quieren competir??

Os invito a reflexionar sobre ello, a permitirles ser dueños de su vida, a aceptar que quieran o NO ser unos campeones.

Y os dejo los derechos del niño deportista:

1. Derecho a entretenerme, jugar y divertirme.

2. Derecho de practicar deporte.

3. Derecho de disfrutarlo en un ambiente sano y adecuado.

4. Derecho de ser entrenado por personas competentes.

5. Derecho de hacer entrenamientos apropiados a mis ritmos.

6. Derecho a competir con niños que tengan las mismas posibilidades de éxito que yo.

7. Derecho de practicar deporte dentro de la máxima seguridad.

8. Derecho a tener adecuadas pautas para descansar.

9. Derecho a no ser utilizado con fines ajenos a mi interés.

10. Derecho a no ser la estrella que no fue papá/mamá.

11. Derecho a no ser un campeón.

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15 Comments on Derecho a no ser un campeón

  1. Totalmente de acuerdo, para variar. Yo aún estoy esperando a que mis hijos muestren verdadero interés en un deporte para ayudarlos a desarrollarlo. Y una de mis frases cuando juegan con otros niños, o entre ellos, es precisamente: “Lo importante es divertirse”. A veces se gana, otras se pierde, pero lo mejor de todo es lo mucho que se disfruta mientras tanto.

    Muy buena la lista de los derechos del niño deportista.

    • La mía de momento no ha demostrado interés por ninguno, supongo que es pequeña todavía, pero si algún día lo hace, será el deporte que ella quiera y por diversión. Nada más. Un beso!

  2. Durante el tiempo que mi marido fue árbitro de fútbol me ha contado historias de todos los colores, a cada cual mas vergonzosa: desde entrenadores que tratan a los niños como si fueran basura hasta tanganas con 100 padres implicados en las que tiene que llevarse a los niños a los vestuarios por tal de que no les pase nada y no vean ese bochornoso espectáculo.

    Mientras los padres y entrenadores sigan empeñados en que sus hijos sean el próximo Messi o el futuro Ronaldo no habrá mucho que hacer…

  3. diferenciar entre que practiquen algo a que les roben la infancia convirtiéndoles en deportistas, a mi me sabe mal, pero por mucho q a un niño le guste, dejarle q entrene cuatro o cinco horas al dia me parece un infanticidio con menos de 12 o 14 años. y si, no habría casillas, ni nadales, ni…… y? el mundo no se pararía, a lo mejor habría mas médicos, mas fontaneros, mas enfermeras, mas cocineros…. con una buena formación, mas empáticos porque habrían tenido infancias felices con una gran obligación… jugar, y aprender a su ritmo. habría q recordar a los padres aquello de si quieres un deportista de elite en la familia… entrena. y cuando digo deportista digo artista, modelo, ajedrecista, cantante, etc, etc, etc. por unas extraescolares deseadas y con horarios para niños!!!

  4. Totalmente de acuerdo! En ese sentido, mis padres me dejaron hacer lo que quise. Bueno, al menos mi madre. Yo fui a patinaje artístico, que me encantaba mucho mucho muchísimo, y después a tenis, un poco por insistencia de mi padre, aunque me gustaba mucho también. En tenis era todo amateur, para enseñarnos (creo que tenía 12 años o así) un rato después del cole, pero de repente mi entrenador un día me dijo que jugaba muy bien y que podía pasar a competir!! Y yo le dije que yo no quería competir. Y me lo dejé. Jajaja, tal cual. A mi padre casi le da algo, pero vamos, que me lo dejé igualmente…xD
    Para el rubi qué quiero? Pues que haga lo que quiera. Creo que es importante que haga algo que le guste, aunq si me preguntas a mi, en lo deportivo por ejemplo me gustaría basket antes que fútbol, ya que me tocaría ver sus partidos, y el baloncesto me gusta mucho más. Pero ea, iré a lo que sea, sea fútbol, ballet o arpa!! Un besazo preciosa!

    • Yo hacía natación, desde los 6 años, por la espalda, lo odiaba, no me gustaba nada. Encima me federaron y me hacían competir, cada vez que había campeonato lloraba.
      Tengo muy mal recuerdo de esa época que además duró hasta que tuve 14 o 15 años y me negué a volver… Un besote!

  5. Pero qué genial!! No puedo estar más de acuerdo en todo. Que ellos decidan es algo muy muy importante,a mi hijo por ejemplo no le gusta nada jugar a fútbol,pero sí les encanta el baloncesto y lo practican. De hecho la próxima semana A. tendrá su primer partido y está emocionadísima!

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