Cuando Gordipulguita tenía 3 o 4 días fuimos al INSS a tramitar el permiso de paternidad de papá.
Recuerdo entrar en la sala con mi recién estrenada lactancia.
La peque se puso a llorar, yo iba a sacarme la teta cuando mi suegra dijo:
– Mira que bien, hay sala de lactancia!
Y sin saber cómo ni porqué mis pies me llevaron hasta la susoducha “sala” y sí, lo pongo entre comillas porque aquello de sala no tenía nada…
Habían aprovechado las dos paredes de una esquina de la sala de espera y habían puesto dos paneles de porexpan para cerrar.
Y allí me encontré yo, con mi pequeña, entre 4 paredes, castigada, en una silla que por no tener no tenía ni reposabrazos.
Sin un triste póster ni una nota de color.
No hace falta que os diga que fue la primera y la última vez que entré en una de estas salas, no?
Sé que las hay para todos los gustos y colores, algunas hasta instaladas en los aseos.
Si señor, en los aseos!!!
Que agradable, verdad? Comer donde la mayoría vamos a hacer cosas no tan agradables precisamente.
Y aquí es cuando me pregunto:
Para qué sirven las salas de lactancia?
Están realmente pensadas para la comodidad de madres y bebés o son sólo un intento más de esconder algo que por desgracia sigue resultando incómodo a la vista?

16 comments on “Salas de Lactancia”

  1. Difiero un poco, porque cerca de casa tengo un centro comercial, y todas sabemos lo difícil que es eso de irse a comprar un poco de ropa con un nene recién nacido.
    Yo tengo cerca el Xanadu (arroyomolinos) no se si alguien más lo conocerá, pero la sala de lactancia está genial, tienes un sillón muy cómodo, calefacción, colorido, solo te dejan acceder a ella gracias a un telefonillo, viendo si realmente vas con un bebe, lo que te garantiza tranquilidad, y con cambiadores, micro… no se.. y no hay baños!!! así que habrá de todo, es el único sitio donde he “necesitado” ir a una de estás salas, por comodidad mía, ya que no hay mucho más sitio, por lo demás en restaurantes, en la calle, cualquier sitio es bueno, y quiero una de esas bolsas de la foto!!!
    Lamento tu experiencia, la verdad…

  2. Les Deux Moulins supongo que tienes razón y las habrá mejores y peores. A mi personalmente no me resulta nada práctico tener que “retirarme” para amamantar, con el fular o la bandolera he amamantado en cualquier lugar y situación 🙂
    Las bolsas son de una tienda valenciana llamada Nanufacture, yo la tengo y salen muy bien de precio, compré 4 y creo que me salieron a 12 a 15 euros con gastos de envío incluidos.
    MamiPoppins puede que sea por lo que tu dices, pero no puedo evitar pensar que nos “esconden”.
    Un abrazo!

  3. Totalmente de acuerdo. LA única vez que di el pecho en público y me quise “esconder” lo tuve que hacer en el baño porque no había sala de lactancia.(era un club pijillo). Desde entonces, cuando he tenido que dar el pecho en público lo he hecho así, en público, conmis queridos foulards que me acompañan a todas partes.
    La bolsa no sé si es un fotomontaje pero ME ENCANTA

  4. La verdad es que a mí me daba palo, pero esa era yo…se me pusieron los pezones más grandes que la cabeza de mi hija…y negros como el carbón, parecía que me había puesto filtros del café usados, jajaja. Además me costaba que esta se enganchara y no se soltara nada. Así que hasta que volvieron a su ser y pillé el tuco a la lactancia me iba a algún rinconcito…en el centro comercial que hay cerca de mis padres esto era el área de descanso con un banco redodo tremendo y una cristalera enfrente desde donde se veía todo el barrio…hay centros comerciales con buenas salas,pero si estás tomando un café no entiendo el problema, creo que s de los demás. La verad es que no lo entiendo, en los aviones americanos les hacen ponerse una manta por encima…cuánto queda por recorrer

  5. Yo lo que he visto por ahi siempre estaba en los baños.. y aunque no las he usado mas que una vez que recuerde (y estaba bastante bien equipada) tengo esa impresion de ellas.. que es para esconder. Aunque se de madres que necesitan esconderse de las miradas para dar de mamar.. si a ellas les hace servicio genial. Yo como tu me apaño con los fulares, bandos y también a pulso. Todo es cuestion de practica! 🙂 Me ha encantado la bolsa!

    Besos!

  6. Que razón tienes!!!! yo me acuerdo cuando nació la peque, te das cuenta de cosas en las que antes ni te habias fijado…. y ahora que soy madre si que me doy cuenta que parece que la lactancia sea algo que se tenga que esconder, cuando es lo mas natural del mundo!!!! la foto que has puesto es genial!!!!

  7. A mí tampoco me gustan esas salas. Por mejor acondicionadas y decoradas que estén, siempre acaban desprendiendo un tufillo desagradable, mezcla de pañales sucios y potitos recalentados.

    Prefiero sentarme en un banco, o incluso en una cafetería y tomarme un refresco o una infusión, antes que encerrarme en una sala de lactancia.

    Qué ansia por seguir ocultando un acto tan natural como alimentar a un hijo.

    Besos.

  8. La única sala de lactancia que he utilizado es la de Ikea y me sentí tan cómoda… ¡que me compré el sofá que habían acondicionado!
    La verdad es que la sala estaba muy bien montada, acogedora, agradable, limpia, amplia, con microondas, cambiador…
    No tengo mayor problema en amamantar en público, de hecho lo hago habitualmente en transporte público, parques, tiendas… donde nos apriete el hambre.
    Aunque si me gustaría que hubiera más salas de lactancia bien acondicionadas a disposición; no por esconderme, sino por poder aprovechar ese momento para descansar en un entorno relajado e íntimo, porque amamantar en depende que sitios (con ruidos, con platos, con gente pasando, mirando y comentando, con gente fumando… es tan desagradable como la sala de lactancia de la que hablas en el post.
    Abrazos lactantes!

  9. A mi personalmente no me gustan nada. Las dos que he conocido estaban junto al baño y por supuesto no nos quedamos ahí.
    Pueden servir a las mamás que no se sientan cómodas dando el pecho en público, pero desde luego no están diseñadas para las madres y los bebés, sino simplemente para que no se nos vea.

  10. Ira, de momento no te puedo contar mi experiencia. En breve, supongo que te podré dar más detalles. De momento, sólo decirte que las bolsas me han encantado y que también, como ya me voy fijando en las salas, he visto en Ikea y Carrefour…

    De todos modos, pienso como tú, con el foular, tranquilamente te puedes adaptar a cualquier sitio. No sé, ya te contaré como nos va.

  11. por aquí no es algo muy extendido, de hecho sólo recuerdo la del ikea y una en una tienda de bebés, pero vamos, que de lactancia nada, más bien es un cambiador de pañales con una silla al lado, no me gustan nada…
    de hecho entramos en la del ikea una vez y sólo para cambiarle el pañal, con la tremenda exposicion que tiene como para encerrarse en ese cuartucho!

  12. Para gustos los colores, yo he usado las salas de lactancia, la cafeteria, el bar, el hospital, según el momento y la circunstancia, hay veces que necesitas reconectarte con tu hija y tener intimidad, para eso las salas de lactancia (las buenas) están muy bien, otras que no te paetece interrumpir una conversación interesante y aqui me la saco…

  13. Yo aun no sé si m gustan o no las salas de lactancia..a veces me parecen una bendición y otras una marguinación… sería más fácil que lactar fuera bien visto para todo el mundo.. no habría que marguirar a nadie en ninguna circunstancia, ni necesitaríamos de las dichosas salas..

  14. Yo la verdad es que las he usado las dos primeras semanas de vida de mi gordi, pero porque para sentarme lo pasaba fatal, en la sala de lactancia habia una mecedora bastante cómoda, se estaba más calentito que fuera y porque sobre todo los primeros días mi peque solo quería una teta y se liaba a llorar porque no quería la otra, y normalmente la tenía reventona. Pero luego la daba en el primer banco que veía. La verdad es que tampoco soy pudorosa… Y tengo que reconocer que me he sentido mal mirada muchas veces y más ahora que mi niña tiene 20 meses y sigue con teta a demanda.

  15. A ver, yo ni siquiera soy padre aún así que lo mismo me cae la del pulpo… Pero en principio estoy con MaGiA y Churumbea, diría que el sentido de esas salas es dar comodidad e intimidad a la madre, o así debería ser. En cuanto a que dar el pecho en público esté mal visto, creo que no. Hacerlo en público… bueno, en mi caso sí me siento pudoroso si alguien da el pecho delante de mí. No por el pecho en sí, sino porque me parece un momento tan íntimo que estar de espectador involuntario… no sé. No lo veo (por ahora).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.