Cuantas veces no habré escuchado yo esta frase o alguna del estilo: Los niños, estos si que viven bien!
Siempre que oigo algo así me da por pensar que a mi no me gustaría ser un niño o más bien no cualquier niño.
Creo que tenemos tendencia a idealizar la infancia como un periodo feliz, libre de responsabilidades, de obligaciones y creo que nada más lejos de la realidad, ser niño no debe ser nada fácil.
Me imagino siendo bebé, quiero moverme, no me gusta estar en esta hamaca o en este cochecito, lloro, pero mi madre no me entiende o no quiere moverme por miedo a que la manipule, dependo de ella para desplazarme, si ella no me lleva, no voy a ningún sitio.
Imagino esos primeros años, carentes de lenguaje verbal, en el que intentan expresarse y no les entendemos, un tiempo en el que no saben como demostrar sus sentimientos, que no pueden ponerles nombre.
Que no pueden pedir lo que quieren y dependen absolutamente del adulto que los cuida para todo, él decide qué comen, como se visten, si tienen frío o calor, si hay que dormir, o jugar, o pasear o bañarse…
Luego, cuando ya son más mayorcitos y pueden hablar y dar su opinión tampoco sirve de mucho, porque siendo realistas en el mayor de los casos lo que opine un niño nos importa un comino.
-Mamá no quiero ir a natación!- Da igual, hay que ir, te guste o no te guste.
Infancia, en muchos casos un tiempo de obdecer sin rechistar, de estarse calladito, quieto y ser bueno, un tiempo en el que solo quieren agradar a sus mayores y hacen lo que sea por conseguirlo.
Un tiempo de encerrarse entre 4 paredes, si me refiero al colegio. Que se lo pasan bien?? Depende, algunos si, otros no tanto. Yo comparo el colegio con el trabajo y no me extraña que lloren a mi con 31 años me siguen entrando ganas de llorar cada mañana antes de meterme en la cocina…
Con todo esto no estoy diciendo que no deban ir al colegio, o obedecer, sólo que tratamos la infancia como si fuera un paraíso y fácil no tiene que ser.
Que en muchas ocasiones nos contradecimos y los liamos, les mentimos y luego les pedimos sinceridad, nos enfadamos con sus rabietas y luego gritamos por cualquier tontería, les hacemos chantaje emocional (si eres mala no te querré (gran frase de mi abuela)), les reñimos por cosas absurdas, les negamos cosas más absurdas todavía.
Cuando miro a mi hija, intento ponerme en su lugar, intento recordarme que ella no soy yo, que es una personita independiente, que con 15 meses ya empieza a dejar claro qué quiere y qué no quiere, quién le gusta, a quien le da un beso, intento respetarla, aunque no siempre me sea fácil, intento comprender que a veces se enfada porque hay que hacer algo y no le apetece y si no es algo de vida o muerte intento posponerlo para más tarde si la pillo de mejor humor.
Intento día a día recordarme que ser padre es difícil, pero ser hijo también debe ser muy complicado.

11 comments on “Me gustaría ser un niño”

  1. Cuánta razón tienes. A mi a veces se me olvida por completo todo esto y olvido que mi hija, por muy pequeña que sea tiene sus gustos y tiene momentos, como los adultos, mejores y peores, y hay que respetarlos.

  2. Desde luego que no es fácil ser niño, por eso creo que es tan importante acompañar estos años con el máximo respeto y la empatía que podamos. Como tú bien dices, hay días y días. Qué bonita reflexión. Besos!

  3. Yo lo que siempre pienso es que me volveria al cole, pero con todo lo que sé ahora, por que como tú dices, ser un niño no es nada fácil. Y encima algunas veces nos cuesta entenderlos horrores ¡como si ellos no tuvieran cambios de humor!

  4. Toda la razón del mundo….ser niño no es fácil!!!…y ser padre tampoco!!…todos nos equivocamos!!!
    Me gusta mucho eso que has escrito sobre las mentiras y luego les pedimos sinceridad…la verdad que a los adultos no hay quien nos entienda!!!!

  5. Una gran entrada para hacernos pensar y reflexionar, para pararnos durante unos instantes y hacernos recordar, que ser un niño no debe ser nada fácil!! Siempre va bien que alguien nos lo recuerde para no olvidarlo! Un beso.

  6. Completamente de acuerdo con todo lo que dices. Intentaremos hacerlo lo mejor que podamos como padres e intentar siempre ver las cosas desde el otro lado, el de nuestros hijos.
    Besos dulces 😉

  7. Muy cierto! A mí no me gustaría volver a ser niña, no fue una etapa que disfrutara mucho, prefiero mi vida adulta, pero sí me fascina compartir la locura infantil de mi pequeño.

    Saludos!!

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