Si, si, aunque me parezca mentira yo tuve 17 años, fui adolescente y de las guerrilleras…
Era la más punki del lugar, vestía chupa de cuero, cinturones de pinchos, mini faldas, medias de rejilla y botas de punta de acero.
Me rapaba el pelo, me hacía crestas y lo teñía de colores, en lugar de pendientes llevaba imperdibles, me hice piercings y tatuajes.
Leía a Eduardo Galeano (hay cosas que nunca cambian…), escuchaba a Eskorbuto, Kortatu, RIP, Cicatriz…
Fumaba porros y bebía kalimotxos y litronas en los bancos de las plazas.
Era rebelde con causa o sin ella, dependiendo de las circunstancias.
Okupé casas, corrí delante de la policía, fui a Niza a una cumbre del G8 a manifestarme, me dieron porrazos, gas lacrimógeno, bolazos de goma, corrí y grité y nunca tiré una piedra.
Quería cambiar el mundo, creía en lo que hacía, me movía y me indignaba.
Me enamoraba de todo macarrilla, chulazo y cabroncete que se cruzara en mi vida, practicaba sexo sin amor sin ningún tipo de tabú y confieso que escuchaba a Laura Pausini a escondidas. Seamos sinceros: Eskorbuto molaban un huevo, pero no tenían ni puñetera idea de amor.
Mi madre era esa señora que decía que hacía las cosas por mi bien, pero que hablaba un idioma distinto al mío y con la que durante unos años fue imposible entenderse.
A los 19 me independicé, perdí amigos por culpa de las drogas, otros no se murieron pero se quedaron más para allá que para acá…
Tuve una vida intensa, disfruté, viví y me lo pasé bomba.
Por aquella época decía que nunca iba a tener hijos, que traer un hijo al mundo hoy en día así como está era de lo más egoista.
Qué curioso que precisamente mi hija se haya convertido en mi razón y mi manera de cambiar el mundo.
Ahora, 14 años después me miro por fuera y no me reconozco, tengo el pelo largo y de un color “normal” no me quedan piercings, visto informal pero dentro de la “normalidad”.
Si rebusco por dentro me doy cuenta de que sigo siendo la misma punki de siempre, reniego de lo social y políticamente correcto, me siguen jodiendo las injusticias, me rebelo y me indigno igual o más que antes si cabe.
Qué le vamos a hacer siempre seré una idealista.
Mi madre hace años que me dice… Marta aunque la punki se vista de seda punki se queda…

Y vosotras tuvistéis 17 años???

15 comments on “Una vez… Tuve 17 años…”

  1. Claro mujer ! No andaba en esa onda, estaba terminando los estudios en un Insti católico pero era feliz, sin responsabilidades y cero preocupaciones.

    A veces que yo tampoco me reconozco, pero se que la esencia, ahi se queda.

    Saludos!

    Viviana
    @soy_mama

  2. Yo tampoco cambiaría mi edad actual, aunque lo pasé teta no volvía ni loca a los 17, estoy viviendo el mejor momento de mi vida, sin ninguna duda.

  3. Yo también tuve mis 17 y salía y trasnochaba y me tomaba mis colillas y también quería cambiar el mundo. Y hoy a mis 33, sigo conservando esas ganas y esa ilusión de creer que las cosas pueden cambiar.

    Por cierto, me encanta el nuevo look del blog

  4. waauuu! quien lo hubiera dicho? punki? 😀
    me encanto el post, esos años se disfrutan mucho. a mi solo me pasaron 11 de los 17 pero me parece que pasaron 30…jejeje! Como te cambia la vida!!!
    Me encanto el nuevo diseño! viste que te tenias que jugar? un cariño enorme loquita:D

  5. Yo también tuve 17 años pero estaba un poco perdida, bastante insegura… Mi adolescencia fue dura a nivel personal, hasta que no llegué a conocerme bien, aceptarme y defender mis opiniones y sentimientos. A día de hoy tengo todo mucho más claro, me siento mas fuerte, mejor persona y disfruto más de la vida. Un besito y gracias por compartir esto con nosotras. Me encanta lo de “aunque la punky se vista de seda, punky se queda!!!”

  6. yo no recuerdo esa época como la más feliz. Hacia lo que me arrastraban las circunstancias… imagina, me casé con 19! con alguien de quien realmente no estaba enamorada. A los 30 si que vino mi revolución personal, viví sola, rompí con todo, me liberé, conocí hombres, amé al mundo y a mi cuerpo como nunca lo había hecho, salí, me emborraché, viajé… todo un mundo. Perfecto. Hasta que empecé a salir con mi actual pareja y todo se volvió más perfecto si cabía… cada una tiene sus años. Felicidades por ser capaz de diferenciar épocas. Un beso

  7. ¡Me ha encantado esta entrada! La vida está llena de etapas que no olvidamos, que están siempre allí… aunque la punky se vista de seda punky se queda… evolucionamos, a mejor o peor, cambiamos, crecemos… ¡y eso es lo bonito!
    Yo no fui una gran rebelde, algo transgresora pero poco… He tenido etapas más rebeldes!!jejej

  8. Yo a mis 17 años era una mosquita muerta, no llamaba para nada la atención, incluso preferia pasar desapercibida por el mundo. Ahora me encuentro mejor conmigo misma, me cuido más que antes, tengo claro lo que quiero para mi vida. Esta claro que sin pasar esa epoca no estariamos ahora donde estamos. Ademas al ser madres todas cambiamos…

  9. Yo creo que soy más mosquita muerta ahora, o más bien he aprendido a callarme en según que situaciones, a respetar más, a pensar un poco antes de hablar o actuar, me tomo la vida con más calma y soy mucho más feliz.

  10. Hola! Qué divertida tu historia.Me has hecho reir! Yo también los tuve y aunque lo pasé bastante bien, no volvería a ellos ni harta de vino! Ahora soy infinitamente más feliz que antes. Bueno, creo que antes, simplemente, no lo era. Yo no era punki, yo creía que ya lo sabía todo!!! Un beso.

  11. Me encantó tu entrada! sobre todo por la sinceridad y la aceptación de todo lo que tú eres.

    Yo no fui punki, pero era la típica adolescente que “mi mamá no me entiende, no me deja hacer nada, mejor los amigos”. Fui más parrandera en la universidad, porque ya trabajaba y tenía dinero para eso, jaja… Lo malo en ese tiempo fue la poca comunicación con mis papás, espero que no sea igual con Gabriel.

    También pensaba que nunca tendría hijos, que eso no era para mí.

    Espero que el Gabrielito no vaya a ser tan terrible como yo! jajaja

  12. Gracias a todas por compartir vuestras historias de adolescencia, que cierto eso de que todo lo que vivimos para bien o para mal influye en nuestro carácter y personalidad. Un abrazo, me enriquecen vuestros comentarios!

  13. Pues fíjat, te voy a contar una cosa.. yo era rocker jajajajaajaj qué tiempos… y por entonces no era nada revolucionaria, todo lo contrario, era una cordera que iba con la corriente. Eso si, viví y mucho, disfruté como nadie, luego conseguí un gran trabajo y trabajé mil horas y subí más que nadie… y creo que quizás por eso ahora puedo criar a mi hijo como lo estoy haciendo… porque siento que todo lo que tenía que hacer POR MÍ ya lo he hecho, y no hay nada en este mundo que me apetezca más que estar a su lado.
    Genial entrada Ira :))

  14. Pues yo para nada. Era más estricta que ahora que ya me he relajado mucho y me sirvió estar fuera de casa un año. Estaba muy cerrada de casa al cole y viceversa. Al irme fuera cogí fuerzas y eliminé barreras, fuii feliz y me renové. Pero ni drogas, ni sexo sin amor, ni rebeldía y me gusta. Fui feliz sin salirme de los límites y repetiría casi todo, salvo a mi exnovio, que me cortaba las alas de malamanera y no me daba cuenta. Amores adolescentes, son lo que tienen!! Sí, fuu buena hija y a día de hoy su volviera, quizás no lo fuera tanto, no sé…

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