El verano del 2006 después de darle muchas vueltas y hablarlo muchísimo, nos decidimos a ir a por el bebé, yo tenía muchos miedos, sentía que era demasiada responsabilidad, que quizás no estaba preparada, me cuestionaba mucho mi capacidad para ser madre, siempre decía que era incapaz de cuidar de mi misma, como iba a cuidar a un bebé?
Así y todo decidimos tirarnos a la piscina de cabeza y sin flotador.
Dejé las antibaby y pedí cita con la ginecóloga para que me viera los ovarios, los tengo poliquísticos y no sabía como iba a ir la cosa.
En la visita me dijeron que efectivamente había quistes, pero que no eran ningún impedimento para quedarme embarazada (jajajaja!!!!)
A los tres días me llamaron que volviera a consulta, una vez allí me informaron de que tenía una lesión pre cancerígena en el cuello del útero, era una lesión de alto grado y había que intervenir, nuestros deseos de ser padres tuvieron que esperar.
Me sometí a la operación, muy sencilla y prácticamente indolora. Salí por mi propio pie a la media hora de haber sido operada y con 1’5 cm menos de cérvix, reposo total 48 horas y relativo durante 15 días.
Luego me tocaron revisiones cada 3, 6, 9 meses y finalmente al haber dado todas las revisiones bien, me mandaron revisión anual como todo el mundo.
En este paréntesis descubrí que no tenía la regla, me venía cada 3 o 4 meses, a razón de 4-5 veces al año…
Como iba a quedarme embarazada así??
Pasaban los meses y los años y nada, me hice experta en tests de embarazo negativos, cada vez me desilusionaba más.
Un día me dije: Se acabó, no pienso agobiarme más, si no me quedo será pq no tiene que venir.
Y me olvidé, además coincidió con una crisis muy gorda que pasamos con papá de Mar.
En agosto 2009 empecé a sentirme rara, tenía angustia en la garganta, y muuuucho sueño.
Empezamos a bromear y si estás embarazada, claro, claro…
El 12 de agosto estábamos perreando en la cama de buena mañana y hablando del posible embarazo ( conversación repetida hasta la saciedad) y mi chico propuso ir a por un test, yo no quería, estaba harta de negativos, así que se vistió y dijo voy a por croissants y volvió con un test.
Me lo hice y mientras él ponía una lavadora yo puse el test encima del lavabo y casi me caigo de culo cuando veo 2 lineas ROJAS, no rositas, no, no un positivo clarísimo.
Grité NENEEEEEEE!!! y cuando entró y me vio la cara se puso a llorar, a reir, a abrazarme, yo daba vueltas por la casa y no sé porque repetía: Qué marrón, qué marrón!!! Y me reía y lloraba…
Y aquí empezó esta nueva etapa de mi vida, la más genial de todas, 9 meses de maravilloso embarazo, que disfruté muchísimo, un parto que aunque no fue lo esperado ha sido la experiencia más brutal de mi vida y por fin mi etapa como madre, tan soñada, tan ansiada y tan deseada.
La espera mereció la pena, esos 3 años me sirvieron para crecer, para informarme, para prepararme, no podía haber sido de otra manera, tenía que ser así, si hubiera sido antes Mar no sería Mar y yo no sería la misma madre.

Tuve 3 años para practicar y de tanto hacerlo nos salió la cosa más perfecta que podíamos haber hecho.

8 Comments on Tres años persiguiendo un sueño

  1. wapis, k bonita historia!!! tenemos algo en común, con mi hija de 8 años, tardé sólo 1 año en quedarme embarazada, eso si las sesiones de sexo diario eran tremendas!!! Con mi hijo, fue una sopresa total….. 43 años, 5 años probando, y cunado creí que estaba menopáusica…. Álvaro cumplirá este jueves 1 año!! y yo este verano 45 tacos……

  2. Que coincidencia de historia, mi primo y su mujer han tardado por lo menos dos años en quedarse embarazados… mi sobrina ha nacido este mes de Mayo y se llama Mar… hay casualidades en la vida preciosas. Me alegro que vuestras historias hayan acabado asi de bien.

  3. Uff, esta historia me ha hecho revivir y sentir. Mi espera también fue como la tuya…unos dos años y medio. Y como tú dices, vino cuando tuvo que venir, aunque nosotros tras varios abortos recurrimos a la ciencia y funcionó. Pero estoy convencida de que esa era el momento. Antes quizás no fuera la madre que soy ahora, mi maternidad seguro que no seria tan consciente. Gracias por tu escrito, vuelvo a valorar mucho más lo que tengo.

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