Asisto desde hace una semana entre maravillada, emocionada y algo incrédula a esta revolución que se está gestando en nuestro país.
Siempre he sido una idealista, en mis tiempos mozos pertenecí a la CNT, al movimiento okupa, estuve en manifestaciones antiglobalización, me he llevado algún porrazo, me han rociado con gas lacrimógeno, he visto pelotas de goma pasar zumbando a mi alrededor y en Francia me escapé por los pelos de un tanque de agua a presión…
Con la edad me he ido aburguesando, apoltronando, no es que haya dejado de pensar lo mismo, supongo que me desencanté, y caí en la desilusión, en algún momento pensé que todo era inútil, que nunca iba a cambiar nada.
Como os decía desde hace unos días ando con el corazón y las tripas revueltos y la lagrimilla asomando constantemente a mis ojos.
Las calles y plazas de todo el país están llenas de gente indignada, gente cansada y harta, gente que se ha dado cuenta de que si no somos nosotros los que protestamos, los que salimos a la calle nada va a cambiar. Nadie hará la revolución por nosotros, nosotros somos la revolución.
Esta multitud de indignados piden muchas cosas, piden justicia, que nos devuelvan lo que es nuestro, piden una democracia real, cambio del sistema electoral, supresión de privilegios de la clase política, piden referéndums para tener una democracia participativa, piden una vivienda digna, un trabajo digno…
Son todo propuestas y peticiones necesarias y muy sensatas, pero desde mi punto de vista lo más importante, lo más remarcable es que por fin hemos reaccionado, por fin nos movemos, andamos juntos, me emociona este sentimiento de unidad cuando me siento en la Plaza y veo todo tipo de gente debatiendo: Jóvenes, no tan jóvenes, ancianos, niños, parados, hipotecados, explotados, hombres, mujeres, todos y de una vez luchando por lo mismo.
Me paso por la plaza, sigo sus debates por radio, rastreo twitter y facebook, busco por la red y a veces me sorprendo llorando, y no precisamente de pena, de emoción, de ilusión, de esperanza…
Desde aquí os agradezco a todos, cada uno de vosotros, personajes anónimos, que habéis salido a la calle, que dormís en plazas, que os acercáis a llevar comida y agua a los acampados, os doy las gracias por hacerme soñar, por demostrarme que otro mundo es posible, por contribuir a cambiar el mundo, para hacerlo mejor, más justo, por nosotros, por nuestros hijos, por nuestros mayores.
Gracias por devolverme la ilusión, sé que será difícil, pero no dudo que juntos podemos!

Fotografías de Acampada Palma cedidas por Mª Antonia Dols.

2 Comments on Bienvenida Revolución

  1. me cae la lagrimilla… nena que bien lo has dicho!!! yo estoy en mi grupo de fb Estado del malestar Barcelona, y se convoca sentada el viernes 27 de mayo de 19 a 22h. sino tengo con quién dejar a mis hijos, me los llevaré, en bus, quiero que reciban el ejemplo de que hay que mostrar la disconformidad, desde la paz y la tolerancia, pero sin desistir!!! yo estoy en paro, mi marido en paro, este año tengo que pagar a hacienda 6 mil euros, por el despido del año pasado que cobre la indemnización mas la maternidad, mi hijo no entra en la guarderia publica porque no somos familia numerosa ni monoparental, si mi hijo no puede ir a una guarde más economica, yo no puedo trabajar, si es que sale algo… mi marido no cobra la ayuda de los 420 euros ni nada, malvivimos con los 1000 euros de paro….. hoy nos han cortado la luz…. por no pagarla, y cuando ha aparecido mi hija de 8 años con su hucha…. se me ha partido el alma…..

  2. Otro tipo de sociedad es posible, somos muchos los que estamos hasta las narices de que nos engañen y de que no se nos escuche. Basta de ladrones y de mentirosos que dirijan nuestro país. Lo de los resultados de ayer de las elecciones es un daño colateral importante, porque una mira el mapa político y no sabe si echarse a temblar o a llorar pero si luchamos, su seguimos exigiendo un cambio, otro mundo es posible…. O por lo menos habrá que intentarlo no??

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